Inner Workings

Inner Workings …cuando tu cerebro le dice a tu corazón

Inner Workinngs se centrará en aquellas relaciones entre los diferentes órganos del cuerpo humano. Por ejemplo, cuando tu cerebro le dice a tu corazón que no debe actuar de manera romántica para evitar situaciones potencialmente vergonzosas. Leo Matsuda, (director artístico de Grandes Héroes y Ralph, El Demoledor) es el encargado de realizar esta pieza audiovisual.

Corazón vs. Mente

Los personajes de Inner Workings son el miedoso cerebro y el gran corazón de Paul, un hombre cuyo camino al trabajo está lleno de distracciones sobre las que ambos órganos no se ponen de acuerdo a la hora de tomar la decisión correcta. ¿Quién suele ganar en esas situacionnes? Sí, el cerebro. Sin embargo, experimentando la monotonía de la vida laboral y la diversión de tener una playa cerca, el corazón y la mente llegarán a entenderse. Matsuda recalca, además, que el personaje principal es el cerebro, puesto que éste es el que dirige la trama a medida que va a aprendiendo algunas cosas del resto de órganos del cuerpo.

Muchas veces, ocurren estas cosas en las que tu corazón quiere algo y no te haces responsable de tus actos“, afirma el productor Sean Lurie.El mensaje es sobre cómo encuentras la diversión y la alegría y la incorporas a tu vida“, añade. La Enciclopedia Británica ha sido la gran inspiración para Matsuda a la hora de llevar a cabo esta historia. El realizador recuerda cómo leía atentamente el tomo de biología que mostraba los diferentes sistemas del cuerpo humano trabajando juntos.

La pregunta es, ¿eres pragmático o un espíritu libre? Muchas veces hacemos lo que el cerebro nos indica, ¿pero cuántas veces escuchamos a nuestro corazón? ¿Cómo incorporar la alegría en nuestras vidas?

 

Ficha del cortometraje

Categoría: Animación
Géneros/Temáticas: Animación 3d, Comedia, Fantástico
Año: 2016
Dirección: Leo Matsuda
Guión: Leo Matsuda
Producción: Walt Disney Animation Studios
Nacionalidad: Estados Unidos
Idioma: Sin diálogos

Serena van der Woodsen

It Girls: tienen ese “no sé qué” que las hace diferentes y magnéticas

Aunque pueda parecernos un término muy millenial, lo cierto es que su origen es algo más pretérito de lo que podríamos pensar, y es que el término fue usado por primera vez por el escritor británico Rudyard Kipling (autor de El Libro de la Selva) en el cuento “Mr. Bathrust”. …pero, ¿a qué hace referencia?

Si algo caracteriza a la “it girl” es su autenticidad y sed imparable de crear cosas únicas.

Son mujeres que no se dejan guiar por las reglas, sino que prefieren crear sus propias tendencias, personalidad, estilo, elocuencia, magnetismo u atractivo personal, se convierte en una influencer nata para sus contemporáneos. En otras palabras, tiene “eso” (it) que hace que todo lo que toque se convierta en tendencia.

Hoy en día, la existencia de internet y las redes sociales han hecho que el alcance de estas it girls haya superado todos los límites y que su presencia en los medios y en nuestras vidas sea casi imposible de ignorar. Chicas como Chiara Ferragni, la norteamericana Karlie Kloss o, nuestras it girls argentinas, Agustina “Guti” Marzari Bobbio, Valentina Salezzi son un ejemplo de estas it girls omnipresentes. Pero no fueron las primeras, como decimos el término viene de mucho antes y todas las décadas han tenido sus It girls de referencia como Grace Kelly, Audrey Hepburn, Marilyn Monroe o Diane Keaton.

En cualquier caso, toda it girl que se precie debe cumplir una serie de características: derrochar personalidad, conectar con la gente, ser estudiadamente espontánea, ser original y diferente, crear identificación en el público y tener estilo.

En definitiva, tener eso (it) que la diferencia del resto.

Ikigai

¿Quieres vivir mejor? Busca tu Ikigai

Permíteme que te cuente una pequeña y linda historia.

En una minúscula aldea japonesa una mujer se debatía entre la vida y la muerte. De pronto tuvo la sensación de ser separada de su cuerpo y subida al cielo, donde creyó escuchar la voz de sus antepasados.

¿Quién eres? – le dijo una voz.

Soy la mujer del tendero – replicó ella.

Yo no te pregunté de quién eres mujer sino quién eres tú.

Soy la mama de tres hijos, contestó.

No te solicité que me contestes cuántos hijos tienes sino quién eres.

Soy una maestra de colegio.

No quiero saber cuál es tu profesión, sino quién eres.

La mujer no parecía dar una contestación adecuada a la pregunta, hasta que dijo:

Soy quien se despierta cada día para cuidar y amar a mi familia y ayudar a que se desarrollen las mentes de los niños en mi escuela.

Con esa respuesta aprobó el examen al que fue sometida y fue enviada de vuelta a nuestro mundo.

A la mañana siguiente se despertó sintiendo un profundo sentido de significado y propósito: había descubierto su Ikigai.

¿Qué significa la palabra Ikigai?

El término Ikigai se compone de dos palabras japonesas: iki (生き), que se refiere a la vida, y kai (甲斐), que aproximadamente significa “la realización de lo que uno espera y desea”.

El concepto de Ikigai tiene muchos puntos en común con la felicidad, aunque tiene una diferencia importante:

¿Qué es el Ikigai realmente?

De acuerdo a la cultura milenaria de Japón, todos tenemos un Ikigai, una razón de vivir o de ser. Una razón para levantarse por la mañana. Es decir, es el encontrar el sentido a nuestra existencia, desde el día a día.

Pero llegar a ello es complicado, la búsqueda puede ser larga y muy profunda. Y estará siempre en permanente conexión con nuestro Universo interior. Eso si, una vez encontrado, sentiremos una inmensa felicidad y una luz interna que dará sentido a nuestra vida. Sentiremos que nuestro karma ha cambiado.

Pero no te equivoques, Ikigai no es algo grandioso ni extraordinario. Es algo muy práctico, de tenerlo presente cada día. Se trata desactivar nuestro modo automático por el que normalmente transitamos por la vida y hacer las cosas por algún motivo.

Lo primero que nos pide el cuerpo es quizás traducir esta palabra por propósito de vida, aunque puede ser algo excesivo, dado que el secreto esta en las pequeñas acciones que realizamos día a día. Las personas japonesas creen que la suma de las pequeñas alegrías cotidianas resulta en una vida más plena.

Este concepto es cambiable y revisable a lo largo del tiempo. No es lo mismo tener 40 años para conformar tu Ikigai, que 80, donde tus valores y experiencias son posiblemente más ricas.

En el tsunami de 2011, muchos japoneses cambiaron su Ikigai y quizás sea debido a que las personas que han encontrado una razón de ser tienen una mayor habilidad para integrar las experiencias vitales estresantes y limites, experimentando menos sufrimiento e incertidumbre. Un hecho de tan gran magnitud emocional les hizo replantearse su Ikigai. Y siguieron adelante.

 Pasión, Vocación, Misión y Profesión

El Ikigai podríamos decir que se encuentra en la suma y unión en un punto de cuatro parcelas fundamentales de la vida: Pasión, Vocación, Misión y Profesión.

O dicho con otras palabras, la mezcla de eso que amas, eso en lo que eres bueno, lo que el mundo necesita y aquello por lo que ganas dinero.

Francamente y en mi modesta opinión quizás podríamos sacar de esta relación la profesión. Es decir eso con lo que te ganas la vida, pues creo que esta muy influenciada su inclusión en estos componentes por su importancia en la vida moderna.

Francamente y en mi modesta opinión quizás podríamos sacar de esta relación la profesión. Es decir eso con lo que te ganas la vida, pues creo que esta muy influenciada su inclusión en estos componentes por su importancia en la vida moderna.

¿Es que no puede tener alguien un ikigai muy elevado teniendo un trabajo en una oficina y dedicando su tiempo libre a ayudar a los demás a través de una ONG? …yo creo que si.

¿Y una persona de 70 años que ya no trabaja? …extrae tus propias conclusiones ;-).

Ikigai

Sigue tu Ikigai

Es importante que sepamos que dentro de cada uno de nosotros hay una pasión, un talento único que da sentido a nuestros días y si no lo has encontrado aún, tu próximo objetivo podría ser encontrarlo.

Te dejo con un documental acerca del Ikigai vinculado al libro de Héctor García y Francesc Miralles.

Algunos libros acerca del Ikigai

Ikigai: los secretos de Japón para una vida larga y feliz. Héctor García y Francesc Miralles
El método Ikigai. Héctor García y Francesc Miralles
Encuentra tu Ikigai. Lemke Bettina.
Ikigai-ni-tsuite (sobre el Ikigai), de Mieko Kamiya. Publicado en 1966.

Amy Cuddy. Psicóloga social

El lenguaje corporal moldea nuestra identidad

Cambia tu percepción, postura u opinión de la situación, y esto será lo que te ayudará a cambiar tu reacción.

Las personas tienen mucho control sobre su capacidad de estar a la altura de las circunstancias y de demostrar lo mejor de sí mismas o su naturaleza ambiciosa“, afirma Amy Cuddy, profesora adjunta de la Escuela de Negocios Harvard y autora de “Make Yourself Big: How the Body Shapes the Mind” (“Hazte grande: cómo el cuerpo da forma a la mente”).

El lenguaje corporal influye cómo nos ven los demás, pero también puede cambiar cómo nos vemos a nosotros mismos. Las “posturas de poder” muestra una actitud de seguridad, aún sintiéndose inseguro, pueden alterar los niveles cerebrales de testosterona y colesterol, e incluso mejorar nuestras probabilidades de éxito.

Los seres humanos estamos conectados biológicamente para reflejar nuestros estados de ánimo en nuestro aspecto externo, podemos cambiar la impresión que causamos si “pensamos en grande”, poco antes de una entrevista o reunión importante“. dice Cuddy.

AMY CUDDY "EL LENGUAJE CORPORAL moldea nuestra IDENTIDAD" - Subtitulado ESPAÑOL

Para cambiar de actitud hay que estar comprometidos con querer hacerlo, hay que desear cambiar algo, todo lo demás no servirá si en el fondo de ti no quieres afrontar una situación de una forma distinta.

Cambia tu percepción, postura u opinión de la situación, y esto será lo que te ayudará a cambiar tu reacción.

“La gente se perturba, no por las cosas que les sucede, sino por lo que piensan sobre lo que les sucede. Cuando se nos obstaculiza, nos perturban o nos afligen, no lo atribuyamos a los demás, sino a nosotros mismos, es decir, a nuestros propios principios y opiniones“. Epicteto, filósofo griego.